Me quejaba en un artículo anterior de la inexistente programación de ópera barroca en España. Después del 'Giulio Cesare' que se ha representado recientemente en el Liceu, es casi mejor que sigamos como estábamos, o sea, sin ópera barroca. Porque lo de Herbert Wernicke en Barcelona alcanza la categoría de bodrio. No se trata ya de cuestionar el montaje (tremendamente controvertido, como todos los montajes operísticos que se hacen en la actualidad), sino la utilización de una orquesta inadecuada para tocar música barroca y el empleo de voces desconocedoras de este repertorio.Por lo que a las voces respecta, excluyo del despropósito a la contralto Ewa Podles, cuya prodigiosa voz ha acabado conquistando a todos, puristas y no puristas. No pudo decir lo mismo de la soprano Ann Murray, que a pesar de los muchos papeles de héroes (rara vez…
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