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La próxima boda real española entre el príncipe Felipe y Letizia Ortiz ya tiene música concebida para la ocasión. El 20 de mayo, dos días antes del enlace, la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias estrenará en la ciudad de Oviedo (España) la Marcha nupcial que el joven de origen asturiano Jorge Muñiz (Meyriez, Suiza, 1974) ha compuesto por encargo del ayuntamiento ovetense. Brillante compositor pese a su juventud, Muñiz -que en la actualidad está terminando sus estudios de doctorado en la Manhattan School of Music de Nueva York- fue entre los años 1999 y 2001 becario Fundación Autor-Fulbright, tiempo en el que concluyó un master en composición en la Carnegie Mellon University de Pittsburgh."Para mí ha sido un gran honor y también una gran responsabilidad recibir el cometido de contribuir con mi música a este regalo de Oviedo. Confío en que sea del gusto de la ciudad y también de los destinatarios", comenta desde la ciudad de los rascacielos Jorge Muñiz. Otra obra suya, Asturias desde la distancia, ya sirvió para inaugurar el Auditorio Príncipe Felipe de la capital asturiana en 1999.La composición nupcial, en la que Muñiz aún está trabajando, tendrá una duración de unos cinco minutos. Aunque respeta el estilo procesional, en su concepción ha tenido también en cuenta "la tradición de la familia real y el aspecto festivo", lo que le ha hecho recurrir a un ritmo muy español del siglo XVI, la zarabanda, que servirá de base.Muñiz no conoce personalmente a los insignes contrayentes, pero dice haberse inspirado con la lectura de sus biografías. "Me gustaría mostrarles mi trabajo y que me dieran su opinión", confiesa. Y también confía en que cuando se interprete por la Orquesta Sinfónica de Asturias, bajo la dirección de Dmitri Sitkovetski, "comunique una idea clara a la gente".
La experiencia americanaCon un impresionante currículo a sus espaldas -Premio de Composición Fundación Jacinto e Inocencio Guerrero, XV Premio Joaquín Turina, Primer Premio del Primer Concurso Europeo de Jóvenes Compositores y segundo premio del XIII Concurso de Jóvenes Compositores de la SGAE 1999, entre otros galardones-, Jorge Muñiz reconoce que la beca que recibió de la Fundación Autor fue decisiva en su carrera. "Significó un giro de 180 grados, pues me dio la posibilidad de viajar a Estados Unidos. A todos los compositores les recomiendo que viajen, porque aunque lo que aprendí en España fue muy valioso, la experiencia americana me ha abierto la mente y ha contribuido a completar mi formación", argumenta.Profesor de teoría en la Manhattan School of Music desde septiembre de 2003, habla de sí mismo como de un compositor joven en permanente evolución, que busca un estilo propio aunque se sirva de las más variados lenguajes: aleatorio, minimalismo, posmodernismo o vanguardia. "Siempre intento que mis composiciones tengan un factor común, mi propia personalidad; que el oyente reconozca mi firma". Una de sus grandes preocupaciones es la comunicación con el espectador, para cuyo fin dice "no renunciar a nada".
Una ópera en carteraLa juventud no ha sido un obstáculo para Jorge Muñiz, que ha visto cómo sus creaciones han sido interpretadas, entre otros países, en España, Alemania, Francia o Estados Unidos, bajo la batuta de prestigiosos directores como Maximiano Valdés, José Luis Temes, Efrain Amaya, Klaus Weise o Ignacio Yepes. Además de Asturias desde la distancia , su repertorio incluye piezas como Arché , Persistencias --interpretada en la final del XIII Concurso para Jóvenes Compositores de la SGAE-, Novecento , In Memoriam , Bacchanalia o el ciclo de canciones Rimas de Rubén Darío .En los próximos meses estrenará, además de la Marcha nupcial, un Triple. Concierto para violín, violoncello, piano y orquesta, el Concierto para Instrumentos de Viento y el ciclo Cantos a Asturias. Desde hace cuatro años trabaja en una ópera, Germinal, basada en la célebre novela homónima de Emile Zola, que estará dedicada a Asturias y los asturianos.
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