La nueva producción de Salome en la Metropolitan Opera finalizó con una 'Salomé' caída en el suelo esperando, inconsciente, al verdugo que cumplirá con la orden del Tetrarca. Este final fue acompañado por un aplauso atronador al protagonista y, me gustaría pensar, al director y a la orquesta, y con una mezcla de aplausos, bravos y abucheos al equipo de producción.Karita Mattila fue una espléndida ‘Salome’. Como a mucha gente, no me importa si su voz no es muy potente. Tiene la habilidad de proyectar su voz sobre una orquesta de 105 instrumentistas, y no sólo eso, sino que lo hace manteniendo siempre la afinación, siempre con una buena dicción y siempre transmitiendo sus sentimientos. Y sus cualidades no son sólo vocales: Mattila es una actriz comprometida que considera que la ópera no es un concierto o un recital sino que tiene que…
Comentarios