Una de las primeras ideas que desarrolló el maestro Felipe Izcaray ante el jurado que lo eligió en el año 2000, fue la intención de hacer conocer la música sinfónica latinoamericana compuesta durante el siglo XX. Desde luego, se trata de obras que en general no son demasiado conocidas más allá de un público especialmente iniciado, por lo que la decisión tiene el mérito de traer una información que amplía el conocimiento de música más que interesante y en algunas ocasiones de verdadero valor.Por caso la página que en 1969 Piazzolla, abandonando el protagonismo de su bandoneón, dedica al sonido sinfónico. Tangazo es una de sus obras más felices en la que refleja sin dudas, su amor por Buenos Aires, llevando al arte mayor una expresión que jerarquiza su típico lenguaje musical. Representa además, a los 49 años del autor, el final de un…
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