Un mes antes de esta representación -que inauguró un breve ciclo de coreografías de Trisha Brown- Keenlyside escribió un texto que figura en el programa junto con la presentación de la directora y coreógrafa. Se titula, con la modestia y lucidez de que suele hacer gala este notabilísimo intérprete, "Una experiencia" (aunque la versión flamenca traduce, quizás mejor, "un experimento"). A lo que tiene derecho el espectador es a todo un experimento, que es una experiencia casi doble. Claro que a muchos balletómanos el canto los pone nerviosos y probablemente por eso, pese a la sala repleta, hubo varios inquietos y unos cuantos que parecían escapados del hospital del protagonista de La montaña mágica. El problema no es que ellos se lo pierdan, sino que lo hacen perder a otros.No sé si me convenció esta ‘interpretación’ de Brown: por momentos…
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