Para concluir su temporada, la Opera de Flandes presentó, primero en Gante y luego en Amberes, una serie de representaciones de este “double bill” de Maderna , en coproducción con la Opéra de Nancy y de Lorena. La primera obra, muy breve, nunca fue pensada para el teatro, pero aquí sirve de prólogo, con la decadencia de la Venecia del siglo XVIII, a ese retrato de la decadencia y los nuevos ricos romanos que tuvo su origen en la parte más larga conservada de la ‘novela’ fragmentaria de Cayo Petronio, el famoso árbitro de la elegancia de Nerón, al que de poco le valió su dandismo ya que el emperador lo invitó cortésmente a suicidarse.
Se trata de una partitura para tenor, orquesta y magnetófono que emplea diversas lenguas, y por este hecho, por la época de la composición, el uso de la combinación aleatoria, la técnica de la cita ‘irónica’…
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