Jordi Savall, Pierre Hantaï y Rolf Lislevand llevan años tocando juntos, tanto en grupos grandes como en pequeños conjuntos camerísticos. Esto se nota en la absoluta comprensión por parte de los otros dos del estilo interpretativo de Savall, que es uno concreto y muy particular. Dicho conocimiento llega hasta el punto de hacer innecesarios los habituales gestos y miradas de coordinación entre los intérpretes: Hantaï, que ciertamente tiene una actitud un tanto snob sobre el escenario, no se molestó prácticamente en mirar a un Savall sentado casi de cara al público, lo que no fue óbice para que sus entradas resultasen totalmente precisas y expresivas. Otro tanto se puede decir de Lislevand, que no obstante parecía el más atento de los tres.
Esta compenetración resulta algo admirable y nos hace quitar hierro a los rumores desde hace años…
Comentarios