Me sorprendí bastante al enterarme de que los dos conciertos que Valery Gergiev iba a ofrecer en San Sebastián fueron de los últimos en agotar las entradas de entre todos los programados en el Kursaal por la Quincena Musical. Me sorprendí porque si bien el ruso ya no está tan de moda como en la decada de los noventa, cuando cada nuevo disco que publicaba con repertorio ruso suscitaba fervientes admiraciones (y ahí están sus grabaciones de las óperas de Prokofiev o su Consagración para justificar ese entusiasmo), todavía sigue manteniendo Gergiev ese halo un tanto misterioso que envuelve su figura y que le da un plus de comercialidad. De lo que no hay duda, venta de entradas aparte, es que Gergiev es uno de los grandes directores de la actualidad, y hasta aquí se vino con su orquesta para demostrarlo, con dos monográficos dedicados a…
Comentarios