La vigésima edición del Festival Internacional de Música de Alicante gira en torno a una generación de compositores, los nacidos en la década de los cincuenta, que fueron los primeros, al menos en algunos casos, en sacudirse el polvo de unas convenciones estéticas prematuramente envejecidas y, bajo una pretensión de vanguardia, instaladas en el más rancio academicismo. La de los cincuenta es la generación del cambio, la diversidad, la apertura al extranjero y el predominio de lo multicultural, es decir, fueron los artífices de la experimentación más caótica a la vez que original y arriesgada, y por tanto necesariamente irregular en sus resultados.
Mostrar en doce días una parte significativa del espectro creativo, una selección coherente de los autores que empezaron a estrenar en los años setenta y ochenta, en toda su amplísima gama de…
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