Cuando el maestro Felipe Izcaray ganó el concurso internacional para formar y conducir como titular la orquesta sinfónica local, ya era un director apreciado en muchos lugares del continente americano. Sin embargo, a partir de su concierto en el Teatro Colón de Buenos Aires y de su participación el Festival Llao Llao de Bariloche del 2003, ha incrementado su fama y hoy es invitado muy a menudo por organismos sinfónicos argentinos y extranjeros. Esto, sin duda, debiera ser y lo es, motivo de orgullo para lo salteños que cuentan entre su gente con un artista de tal magnitud.
Su regreso al podio de la agrupción salteña fue exitoso a todas luces, se lo mire desde donde se lo mire, hecho que se demostró por la extensa ovación recibida luego del concierto que comento. Hasta se escuchó el concepto "miren, soy un enamorado de la música que…
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