En una carta a su editor londinense W. Forster, fechada el 8 de abril de 1787, Haydn explica que 'cualquier sonata o texto sólo es expresado por la música instrumental en forma que despierte los más inocentes y profundos sentimientos del alma de cada uno'. Esta frase que habla de pura emanación emotiva lograda por medios exclusivamente instrumentales nos puede dar alguna noción de como ha de ser comprendida la música que contiene esta obra extraña y única, una sucesión de siete adagios de unos diez minutos de duración precedidos de una introducción igualmente lenta y con un desenlace en forma de breve y vertiginoso terremoto que pone un punto y final como menos sorprendente a este 'oratorio instrumental'. Se han querido encontrar a menudo en Las siete últimas Palabras de Nuestro Salvador en la Cruz, Hob. XX:1 indicios de música…
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