Aunque el primer empujón en la carrera del inglés Daniel Harding (Oxford, 1975) vino de la mano de su compatriota Simon Rattle –que le tuvo de asistente en Birmingham-, fue Claudio Abbado quien propició dos de sus débuts más estelares: en 1996 con la Filarmónica de Berlín, y dos años después en el Festival de Aix-en-Provence, con un Don Giovanni muy elogiado. Aún veinteañero, Harding ya ha dado conciertos con las mejores orquestas del mundo, habiendo debutado con la Filarmónica de Viena el mes de diciembre pasado con la Décima sinfonía de Gustav Mahler (orquestación de Deryck Cooke) en atriles. En la actualidad es director musical de la Mahler Chamber Orchestra y principal director invitado –ahí es nada- de la Sinfónica de Londres.
Asimismo, la Mahler Chamber Orchestra fue fundada en 1997 por Abbado (mahleriano irredento donde los haya)…
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