Continúo en mi búsqueda del perfecto Don Giovanni. La noche pasada, al menos musicalmente, casi lo encontré. Los ‘culpables’ fueron Gerald Finley como ‘Don Giovanni’, Samuel Ramey como ‘Leporello’, las ‘tres damas’ que tenían en común su herencia ‘Pontus Euxinus’ y sobre todo el director de orquesta, Philippe Jordan.
Philippe Jordan fue despedido recientemente del Festival de Salzburgo por su integridad artística, cuando rehusó dirigir otra producción de Cosi fan tutte con el continuo reducido a un clavicembalista en el escenario y seis, sí, seis, los conté el pasado agosto, acordes del chelo. Pero la idea del clavicembalista en el escenario es tan sacrosanta para los Herrmanns, el ‘equipo creativo’, que ellos hicieron que el intendente despidiera a Jordan, un director de gran talento, que creo que pronto se hará cargo de la dirección de…
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