Las verdaderas tragedias acontecen en la vida real. No hay duda de ello, pues la prensa de boulevard y las páginas de sucesos nos relatan el desenlace trágico de parejas y vidas solitarias. La traición e infidelidad masculina arrastra a una Diva al fracaso. Del resto se encarga la ruta ya conocida del alcohol y el abuso de psicofármacos, al final se desmorona una vida y destino que tan sólo buscaba dicha en el amor y una felicidad que se desvanece como ilusión imaginaria.
Otra víctima más pues del choque entre el deseo de felicidad y la realidad. El fracaso de una Diva abandonada por su amante en una solitaria estación de gasolina es la estación final de una vida azotada por un destino trágico. Un desolado paraje como réplica de un mundo interior femenino en completo desgarro y agonía. Este es el eco actual de la mítica Ariadne. En la…
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