Fue una de esas típicas funciones de repertorio y puestas viejas que sabe presentar la Opera de Viena, donde junto a alguna que otra figura estelar, sólo pueden registrarse méritos en la inigualable orquesta de la casa y algún director de excepcional pericia para empaquetar las cosas sin ensayo previo. Frédéric Chaslin estuvo en este sentido talentoso, no sólo por su habilidad en hacer extraer dinámicas y contrastes desde los cellos hasta los piccolos en una obertura maravillosamente interpretada, sino en su habilidad para concertar el finale primo e insuflar vida al quinteto 'Ti presento di mia man'. Digo insuflar vida porque sin ensayos las dificultades de los cantantes para interactuar fueron demasiado perceptibles.
Lo mejor de esta Italiana fue el 'Lindoro' de Juan Diego Florez. En este rol Florez está vocalmente comodísimo, con un…
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