¿Se acuerda alguien de las felices épocas en que había en los países radios con orquestas propias que daban conciertos, incluso a veces de óperas sin escenificar, a precios populares o simplemente gratuitos sin que eso significara interpretaciones de segunda clase? Me temo que hoy subsistan pocas de esas reliquias. Una de las más importantes por la extensión y variedad de su programación es la Maison de Radio France, que este año ha pasado por algunas huelgas por diversos motivos, no siempre claros, pero que parecen superados.
En cualquier caso, la sala Messiaen es una joya de comodidad y acústica, y más importante, la orquesta de la casa es excelente (en una obra como esta con dimensiones apenas mayor que camerísticas, los treinta instrumentos aproximadamente tenían nivel de solistas y podían tocar juntos una música no precisamente…
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