Cuando los filarmónicos de Viena pidieron a Pierre Boulez que los dirigiera en la fecha su octogésimo cumpleaños, el maestro respondió que ya lo habían comprometido en Chicago. Los vieneses entendieron y se apresuraron a contratarlo para el día de sus 85, con programa todavía a fijar. Por su parte, la Asamblea de la orquesta lo nombró miembro de honor el 27 de octubre pasado.
Para el concierto de abono en que el honor le fue festivamente conferido, Boulez eligió la Segunda de Mahler y en el ensayo en su elogio del programa impreso -autoría de Philippe Olivier- los conservadorísimos filarmónicos se permitieron tomarle el pelo evocando el anticonformismo juvenil del homenajeado con una reflexión del ex canciller austríaco Bruno Kreisky a modo de cita de introducción: "La historia se venga de los jóvenes revolucionarios obligándolos a ir con…
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