Hay un dicho que pertenece a los habitués de las carreras de caballos "en el juego que hay desquite, no hay que enojarse". Por extensión, bien podría aplicarse el concepto a esta nueva presentación del excelente contrabajista que es el uruguayo Milton Masciadri, profesor de su instrumento en la Universidad de Georgia en EEUU. Recuerdo cuando vino hace justo un año y tengo presente que una de las obras que trajo, no lo favorecía en absoluto. En esta oportunidad recurrió a dos partituras del notable contrabajista del siglo XIX, Giovanni Bottesini, que exigen virtuosismo y expresividad, cualidades que le sobran a Masciadri. Es sabido que la afinación, con las grandes distancias que hay entre las notas, es uno de los principales problemas del instrumento. Tambien lo es la presión del arco sobre las cuerdas, como sucede en el violonchelo.…
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