Las fuentes literarias de Hello, Dolly! se remontan a 1835, año del estreno londinense de A Day Well Spent, un breve juguete teatral de John Oxenford. Fue el modelo de la farsa Einen ux will w¡er sich machen (Viena, 1842) de Johann Nestroy que tuvo mayor fortuna que su antecesora y llegó a conocer los teatros neoyorquinos. En ella se inspiró la comedia The Merchant of Yonkers (1938) de Thornton Wilder (1897-1975), un cultísimo arqueólogo y profesor universitario de literatura que obtuvo grandes éxitos con sus ingeniosas novelas y obras teatrales de tipo alegórico, a menudo basadas en mitos clásicos, que dieron lugar a 31 películas, que yo conozca.
Amigo y corresponsal de Gertrude Stein, Hemingway, Willa Cather y Montgomery Clift, y estudioso de James Joyce, Ezra Pound y T.S. Eliot, en su libro póstumo Playwrights at Work (2000), Wilder…
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