Mientras Buenos Aires, la capital del país, padece la tragedia del arte musical manoseado, bastardeado por la intolerancia, el desatino, la ineptitud, la falta de comprensión de lo que significa para nuestro país el Teatro Colón, sus artistas, sus técnicos, la gente que con su labor sostiene la posibilidad de contar, por ejemplo, con la presencia de la ilustre Martha Argerich y los músicos de relevante talla que la acompañan cada vez que viene a Argentina, falta de comprensión que llega hasta el límite de herir casi de muerte el Festival Argerich que generosamente organiza y sostiene con su aporte la Fundación que lleva el nombre de la insigne ejecutante, el aporte del público que adquiere sus entradas y el aporte de patrocinadores que sí saben de la importancia que reviste este acontecimiento cultural, mientras todo esto sucede en la…
Comentarios