Discográficamente hablando, 1993 fue un buen año para Nikolaus Harnoncourt (Berlín, 1929): además de esta integral schubertiana, se editaron sus grabaciones de la Missa Solemnis y el Concierto para violín de Beethoven, algunas de las sinfonías londinenses de Haydn, la Misa KV 337 de Mozart, el Sueño de una noche de verano de Mendelssohn, y el Sansón de Händel; amén de unas cuantas reediciones de otros registros anteriores. Doce años más tarde, Warner reedita (en serie barata y en estuche de cartón con sobrecitos –bendito invento-) estas sinfonías de Schubert que en su día grabó Teldec, con la curiosidad añadida de las dos Oberturas en estilo italiano.
Resulta oportuna esta reedición en un momento en que el movimiento historicista parece haberse desprendido de sus extremos más fanáticos, porque la perspectiva del tiempo ayuda a situar…
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