Como es costumbre en los Conciertos Promenade, en este inmenso Royal Albert Hall, grupos de personas deciden hacer anuncios en voz alta durante los intervalos y estos anuncios sirven para todo. Para juntar dinero para obras de caridad (una labor anual que rinde buenos frutos), o para anunciar cuanto quieren a la Orquesta Sinfónica de la BBC, o para provocar el humor (o falta de...) de alguna orquesta visitante. Recuerdo con hilaridad cuando después de muchos años de ausencia la Filarmónica de Berlín regresaba a Londres con Claudio Abbado para tocar la 9a sinfonía de Mahler, y al afinar, el público ¡estalló en tremendos aplausos! La orquesta, poco acostumbrada a tales excesos, comenzó a reírse y pronto toda la orquesta tenía una enorme sonrisa en forma permanente, el ambiente había cambiado y a pesar de la tristeza que imponía Mahler, la…
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