'Au lapin agile' ocupa modestamente su lugar en pleno corazón del Montmarte; un corazón en otro tiempo sano, pese a latir bajo la nube de opio bohemio de artistas, anarquistas y estudiantes que lo poblaron durante un periodo aproximadamente equivalente a la Tercera República (1870-1939). Hoy observamos el Montmartre de aquel entonces como un hito dentro de una edad dorada de la cultura francesa y universal. Por sus calles cuelgan carteles en memoria de sus más 'ilustres' habitantes. Sus bares y tiendas han creado una memoria más imaginaria que real, un imaginario pintoresco, una suerte de parque temático de gran atracción turística. Los museos exponen por orden cronológico y agrupados por escuelas, como si formasen parte de un proyecto orgánico y coordinado, los mejores cuadros allí pintados. Catálogos, publicaciones y documentales de…
Comentarios