Que me disculpen, pero es que no lo puedo entender. Que me disculpen otra vez pero es que no lo puedo soportar. Recital de Jaume Aragall en Madrid: auditorio medio lleno (quiero pensar medio lleno más que medio vacío). Yo ya suponía que no pero, ¿existe alguna lógica a la hora de cubrir un aforo? Dejando al margen que el público utilice la lógica para acudir a los conciertos (si este concierto se celebrase en cierto teatro de Madrid no habría una localidad) digo yo que hay formas de completar el aforo, si hace falta hasta recurriendo a colegios, institutos y asociaciones, si me apuran. Pues sí, señores, el Auditorio Nacional, el mismo en cuya puerta se me saltaban otras noches las lágrimas de la impotencia por no conseguir una entrada, estaba medio lleno.Los que acudimos a este tipo de recitales (los de un solista vocal con orquesta) ya…
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