Ya el inicio de la velada estuvo cargado de belleza. Son casi siete minutos de música que de alguna manera recuerda a los majos madrileños, que Enrique Granados escribe y titula "Intermezzo" y lo ubica en medio de su ópera Goyescas cuyo estreno es llevado a cabo en Nueva York en Enero de 1916 pues Europa estaba sumida en la primera guerra mundial. Lo hace para solucionar un hueco musical durante el cambio de una escenografía y su inspiración desarrolla una hermosa melodía a cargo de los violonchelos que luego se contrasta con otra de gran vigor expresivo. Después de un tiempo Granados regresa a España en un barco inglés que es torpedeado por un submarino alemán y tratando de salvar a su mujer que se ahogaba en las aguas del Canal de la Mancha, pierde él también su vida. Pero alcanzó a dejar una obra ambiciosa y atractiva. Luego llegó el…
Comentarios