¡Buena la hicieron Caruso, Gigli y los demás! Desde ellos, todos los tenores que en el mundo han sido han tenido sus devaneos con el repertorio popular, ligero, o como quieran llamarle. Pero el caso es que eso del crossover no es tan fácil como parece, y el hecho de que ese camino no se suela recorrer a la inversa (lo de Barbra Streisand fue una vez y no más) no quiere decir que todos los tenores que lo intenten salgan bien parados, que clamorosos ejemplos hay tanto de aciertos plenos como de fracasos vergonzantes.
El parisino Roberto Alagna (Clichy-sous-Bois, 1963) reúne, sobre el papel, algunas condiciones para atreverse con esta aventura: por de pronto es tenor -como Luis Mariano-, es francés -la lengua en la que mayormente cantaba el de Irún-, y está en la cresta de la ola -a los segundones las compañías discográficas no les permiten…
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