Las imágenes de España en el Romanticismo europeo, y más concretamente en el Romanticismo musical, son realmente variadas. De hecho, pocas naciones-estado del Viejo Continente han dado lugar a tantas y tan diversas representaciones del propio pasado. Así, eco del imaginario colectivo, la lírica daba cabida a los héroes épicos como el Cid (Massenet), a (anti)héroes literarios como el Quijote, presente desde el siglo XVIII (pongamos, por ejemplo, a Paisiello), a la España más cañí (Carmen), o la de la leyenda negra (Don Carlos). Además cabe recordar que, antes de que el exotismo oriental llegara con fuerza a los escenarios europeos y sobre todo franceses (Lakmé, Le roi de Lahore, Djamileh), fruto del cénit colonial, las imágenes del Islam estaban muy presentes, una vez pasada la amenaza real turca: El rapto en el serrallo no es más que un…
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