¿Quién le iba a decir a Mariss Jansons cuando –en aquel mes de Abril de 1996 y mientras dirigía una Bohème en el teatro de la Ópera Real de Oslo– se le manifestó una dolencia cardíaca que le pondría al borde la muerte, que sólo unos años después, en el invierno de 2005-2006, pasaría a ser considerado el interprete de música clásica de moda en el mundo? Muy pocos de entre los directores vivos (Abbado, Muti, Maazel, Mehta y pocos más) pueden presumir de haber tenido ese momento.
No se trata únicamente de que nada menos que dos de las más prestigiosas orquestas del Viejo Continente (Concertgebouw de Ámsterdam y Sinfónica de la Radiodifusión Bávara de Múnich) hayan decidido contar al mismo tiempo -desde los pasados 2004 y 2003, respectivamente– con la titularidad del músico letón en su dirección musical. Ni siquiera se trata tampoco de que…
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