Austria, 1942. ¿Qué sugieren esa localización y esa fecha? ¿Horror, guerra? Puede, pero ¿y si afinamos más?: Salzburgo. Esto ya es otra cosa. Porque en tiempos y tierras tan aciagos para muchos, hubo festival. Pero es mejor dejar aparte la circunstancia histórica, y sólo contemplarla como marco, como ubicación. No hay duda de que mucho se ha hablado y se hablará de las implicaciones socio-políticas de la música en esta época. Aun así, hoy no nos apetece entrar en ello, porque estamos ante una joya pulida por sus talladores y orfebres que deslumbra sólo gracias a ellos, geniales artífices de esta poco divulgada obra maestra de la fonografía.
Unas Bodas de Fígaro en alemán, sí. Vaya, ya vemos a unos cuantos arrugando la nariz. Y encima en directo, grabación histórica de regular sonido, y con una presentación de Cantus Classics poco menos…
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