¡Y dicen que a los once meses este moscovita se cantó una fuga de Bach, con su hermana al piano! Indudablemente, mamá Kissin, una progenitora solo comparable con la legendaria Mamina de Yehudi Menuhin, puso todas sus energías en la promoción de su prodigio hoy de 35 años de edad. ¡Y allí estaban ella, y la profesora de piano de Evgeny, recibiendo el besamanos anticipado de los más rendidos admiradores en el concierto de la semana pasada en el Barbican! Como a Kissin se lo vende un poco como mito viviente, es importante comenzar señalando que, publicidad aparte, este es un pianista formidable. Arbitrario y exasperante en su idiosincrática persistencia de ser siempre Kissin antes que un servidor de Beethoven o Chopin, pero de cualquier manera formidable. A diferencia de Pogolevich, este virtuoso no queda nunca en la superficie sino que…
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