Cuando las notas de la carpetilla de un disco no dedican ni una sola línea a los intérpretes de las obras en programa, ello normalmente significa que se trata de músicos cuya competencia está más que probada. En este caso, Daniel Jaffé -que firma las del disco que nos ocupa- se centra en hablar de las antagónicas circunstancias en que fueron compuestos los dos conciertos para violín, omitiendo cualquier referencia a quienes los tocan. Sir Simon Rattle y la Filarmónica de Berlín no necesitan presentación; y posiblemente para más de uno tampoco la necesita Sarah Chang (Filadelfia, 1980). Pero al menos a mí sí me habría sido útil.
Aunque tras la escucha de este disco ya no me hace falta leer nada sobre ella: simplemente, me quito el sombrero y me pongo a sus pies. En cuanto comienza el Concierto de Shostacovich se hace patente que Chang no…
Comentarios