Hay veces que los niños sufren de demasiada anticipación, qué les regalarán los tíos ricos para el cumpleaños, o adónde irán de vacaciones o cuál será el nuevo automóvil que comprará papá. Los adultos nunca perdemos ese sentido de ocasión, nótese el cambio de énfasis, y desde hace meses estaba esperando resumir mi contacto con Bernard Haitink y “su Beethoven”. El lector que haya leído mis notas con respecto al maestro holandés, y no sólo en Beethoven, sabrá también de donde nace mi admiración y cuántos años de relación auditiva tengo con él.
Le tomó mucho tiempo de espera al mismo Haitink para decidirse a grabar las Sinfonías de Beethoven, quizás podría decirse que fue un proceso de maduración, porque no creo que su sello le hubiera rehusado un ciclo con su Orquesta del Concertgebouw en los años setenta, o más tarde con la London…
Comentarios