Aunque más de uno le tomaba por alemán –tal era su dominio del idioma, y al parecer sin acento-, Walter Legge nació el 1 de junio de 1906 en Shepherds Bush, Londres. No frecuentó demasiado escuelas ni colegios –ni mucho menos conservatorios (‘todo lo que sé de música se lo debo a Ernest Newman’)-, pero se las ingenió no sólo para aprender la lengua de Goethe, sino también para saber leer partituras, sobre todo aquéllas que contenían textos cantados en esa lengua. Dueño de un carácter tan perfeccionista como individualista, a los pocos meses de entrar a trabajar en EMI le echaron por manifestar su desacuerdo con la política editorial de la empresa... para recuperarle casi inmediatamente después. Legge tenía entonces veinte años.
El insolente Walter se mantuvo en EMI hasta 1964. En ese tiempo se convirtió en uno de los más famosos –y más…
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