Uno de los músicos más dotados de entre los integrantes de la Orquesta Sinfónica de Salta es el pianista Javier Anderlini. Preparó un recital de una hora y veinte minutos de música, sin contar detenciones entre obras ni intervalo entre partes, que en conjunto representan una exahustiva prueba de capacidad musical no fácil de encontrar a menudo. El inicio fue una Partita escrita por el sacerdote jesuita Doménico Zípoli, del cual durante 1988 se encontraron en la región de Moxos y Chiquitos (Bolivia) no poca música dedicada al culto religioso además de otras obras de carácter instrumental como la página señalada, que en realidad es presentación de un tema seguido de un grupo de variaciones sobre el mismo. Siguió una muestra deslumbrante de lo que en buenas manos puede dar el Steinway de la provincia. El medio fue una sonata de Haydn cuyo…
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