Reunir tres buenos instrumentistas, no es garantía de un buen funcionamiento de conjunto. Como cualquier actividad desarrollada en equipo, para que éste lo sea, deben ocurrir muchas cosas. Por ejemplo, el despojo individual de características especiales para contribuir a que esas características sean uniformes, posean coherencia estilística y funcional. Ello lleva horas, días, semanas, meses y años compartiendo objetivos comunes y condiciones esenciales para encontrar el arte musical. Si algo revela este Wiener Klaviertrío que visita Salta por primera vez, es justamente éso. Un grupo de cámara que ha encontrado un lenguaje común que a su vez es de alto rango gracias a la labor de mucho tiempo, que pudo superar incluso, el reemplazo, hace cinco años, del violonchelista fundador por el actual y además por la notable técnica y musicalidad…
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