He aquí otro nuevo volumen de la excelente reedición que Supraphon está dedicando a uno de sus colaboradores históricos más señeros, Václav Talich, esta vez con dos obras muy golosas del repertorio: el wagneriano 'Preludio' de Tristán e Isolda, unido a la versión instrumental de la ‘Muerte de Amor’, y la ‘Patética’ de Chaicovsqui. Ambas grabaciones datan de 1953 y fueron realizadas con sólo dos meses de diferencia pero, por razones que no nos atrevemos a aventurar, la calidad sonora del registro de la obra de Chaicovsqui es muy superior a la de la de Wagner, más que nada porque el ingeniero de sonido de esta última —desconocido, dato interesante— es uno de esos técnicos completamente inútiles que tantas maravillas han fastidiado a lo largo de la historia fonográfica: mostró sin tapujos su desconocimiento en estas lides machacando…
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