Cuenta Artur Eitler, trompa solista de los Münchner Philharmoniker, que cierta vez le preguntaron a Hans Knappertsbusch qué opinaba de los compositores Werner Egk y Carl Orff. Respuesta rápida y corta: “Egkt mich am Orff!”, juego de palabras con Leckt mich am Arsch, palabrota-insulto germano por antonomasia. ¡Como para ponerselo fácil al corrosivo ‘Kna’!
Carl Orff (Múnich, 1895-1982) ha sido un personaje singular en la historia de la música de siglo XX. Sólo por su aportación a la pedagogía musical -el famoso método Orff Schulwerk- ya merecería ocupar un puesto de honor en ella. Como compositor no alcanzó nunca el respeto de los teóricos de Darmstadt, pero sí la popularidad. Ciertamente su música no tiene nada de moderna y sí mucho de efectismo, a menudo hueco. Orff fue básicamente un hombre de teatro, apasionado por la cultura clásica…
Comentarios