Hasta ahora conocíamos al Shostacovich compositor de sinfonías, óperas, cuartetos, piezas instrumentales, ballets, bandas sonoras, e incluso de música de circunstancias. Pues ahora va y resulta que también hizo la partitura para una película de dibujos animados: en 1933 su director, Mijail Tsejanovski, encargó a Shostacovich la música para El cuento del pope y su sirviente, Balda, una historia de Alexander Pushkin que conocen todos los niños rusos y que cuenta las venturas y desventuras de un pope que contrata a un empleado para todo, a cambio de que le den tres collejas en la frente; el cura le encarga las faenas más imposibles con tal de no honrar su parte del trato, pero ‘Balda’ las cumple diligentemente y al final el pope debe pagar el precio acordado, de consecuencias no sólo físicas.
El caso es que, tras cuatro años de trabajo, ni…
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