El programa era relativamente breve, una obra corta y no muy escuchada de Sibelius, Las Oceánidas, las Cuatro últimas canciones de Strauss y el fabuloso Concierto para orquesta de Bartók. Estos días es un programa que dice muy poco. Pero hete aquí que quien les escribe fue solamente por una razón, la de escuchar a la soprano finlandesa Soile Isokoski. Y antes que algún lector se pregunte si es una cantante de ascendencia polaca, me apresuro a aclararle que Isokoski es un apellido muy finlandés (hay pueblos así llamados) y que significa pequeño manantial.
La carrera de esta joven y muy atlética cantante comenzó -¿en qué otro lugar podría ser?- en la Academia Sibelius en Helsinki. Durante sus años más jóvenes acompañaba a su padre, que era pastor un una capilla, al órgano. Su musicalidad es impecable. Tuve la suerte de escucharla en sus…
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