“Su quinteto ‘franckiano’ será publicado, se lo prometo, pero debe darme usted palabra de no escribir más música como ésa. Usted, un sevillano, debe basar su trabajo en el folclore español o andaluz”. Esto le dijo Albéniz a Joaquín Turina (1882-1949) en 1907, tras escuchar el estreno de su opus 1. Ciertamente, la música de Turina a partir de entonces reflejó cada vez más la nacionalidad del compositor, pero la influencia de Francia nunca estuvo muy lejos. El primer volumen de la música de piano de Turina en la serie ‘Spanish Classics’ de Naxos, editado el pasado año, se centraba en la forma danzable, con muchas piezas de las que existen arreglos orquestales más conocidos; en este segundo volumen el énfasis se pone en las sonatas que Turina escribió pensando exclusivamente en el piano. Como en el volumen uno, Jordi Masó ofrece buenas…
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