Inicia sesión o crea tu cuenta gratuita para desbloquear hasta 10 lecturas mensuales de contenido reservado.
Iniciar sesión Crear cuentaPoco después Traubel cancelaría una de las representaciones, y pueden imaginarse a quién le tocó sustituirla... Pero Varnay estaba preparada: se había estudiado a fondo los papeles de Wagner en 18 meses.
Flagstad fue siempre el ídolo de Varnay. Ella cuenta en sus memorias, con mucha gracia, cómo fue su primer contacto con la noruega: su madre, soprano de coloratura afincada durante unos años en Cristianía, no tenía con quien dejar a su bebé durante las horas de trabajo, pero “un día se le ocurrió una idea: ¿por qué no fabricar una pequeña cuna en uno de los cajones del tocador de su camerino? Desgraciadamente, el más bajo de los cajones era algo alto para la seguridad del bebé, por lo que, poco antes de una representación de Un Ballo in Maschera, mi madre envolvió a la niña, y las dos nos fuimos al camerino de al lado, donde la soprano que había sido contratada como Amelia estaba preparándose para salir a escena. Resultó que la señora tenía un cajón lo suficientemente cercano al suelo como para que no me hiciera ningún daño en caso de caída, y las dos sopranos procedieron a introducirme en la cuna (...) Yo era tan sólo un renacuajo por entonces. Fue mi primer encuentro con Kirsten Flagstad”.
Haciendo balance de su vida, la gran soprano se quejó de haber pasado sus mejores años vocales en casa haciendo calceta, sin teatro donde cantar.
La tesitura, empero, es muy parecida a la de 'Brünnhilde', pero se suele emplear una soprano más lírica para una conveniente diferenciación de caracteres. Sin embargo, antiguamente este papel podían afrontarlo perfectamente sopranos de mayor poderío. Hace poco, un amigo se asombraba de la voz de Marjorie Lawrence cantando en directo 'Der Männer Sippe'. Hoy emplear sopranos dramáticas, no sólo en el papel de 'Sieglinde', sino en cualquier papel, está en desuso.
Recordamos y recomendamos encarecidamente aquí el vídeo de Götz Friedrich, dirigido musicalmente por Karl Böhm, donde una madura Varnay asombra con el repulsivo y enjundioso personaje.
Flagstad fue también el modelo canoro de Varnay, lo que se hace reconocible en el estilo, muy parecido, por ejemplo, en la forma de atacar ciertas notas, con pequeños 'portamenti' muy característicos, que las dos hicieron de forma muy elegante. Otras voces pesadas, como por ejemplo Anny Konetzni, también emplearon esta forma de mover la voz, si bien el estilo de las dos nórdicas suena inmediatamente reconocible.
Esta versión, remasterizada en estéreo, acaba de salir y ha sido lanzada a bombo y platillo por Golden Melodram. No es para menos. Y la desgraciada casualidad de la muerte de la protagonista la convierte, si cabe, en más oportuna.
Algo que no ocurría, por ejemplo, con Birgit Nilsson, de graves descoloridos, aunque fuera campeona indiscutible por arriba.
Algunas notas agudas de su última 'Brünnhilde' con Knappertsbusch suenan ya abiertas y fijas. Pero poco más, realmente.
Es conocido y muy repetido que Nilsson le dijo una vez a Varnay algo así como “mientras tu triunfabas en el Met, yo seguía sembrando patatas en Suecia”.
Desde 1996, informamos con independencia sobre música clásica en español.
Para disfrutar plenamente de nuestros contenidos y servicios, regístrate ahora. Solo lleva un minuto y mejora tu experiencia como lector.
🙌 Registrarse ahora
Comentarios