Hace ya tiempo que la cultura de lo light no queda reducida al ámbito alimenticio. Por el contrario, se ha impuesto en los diversos campos de las artes, incluida la interpretación musical. Así, muchos melómanos, por lo general principiantes y no muy interesados en una experiencia estética intensa, prefieren que las partituras les sean presentadas de forma elegante y bien sonada, bonita incluso, aunque -precisamente por ello- despojadas de sus contenidos más viscerales, hirientes y conmovedores. Si reparamos en los dos compositores que abordó el Cuarteto Borodin en su actuación en el Villamarta, podemos señalar que con frecuencia se tiende a despojar al compositor de La nariz del acongojante pesimismo de su obra para reducirla a un conjunto más o menos atractivo de sonidos llamativos y, desde luego, magníficamente elaborados.Peor es el…
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