Habiendo visto todas las reposiciones de esta extraordinaria producción, además de la première, no vacilo en opinar que es una producción que despierta la imaginación del espectador más que ninguna otra de esta obra temprana de Wagner. El regiesseur Claus Guth nos sumerge de cabeza en un mar revuelto, que es la cabeza de Senta, donde toda la acción tiene lugar, y es a ella a quien vemos volverse loca de a poco, hasta perder la razón totalmente al final.
Ya desde el comienzo el espectador está trabajando con su imaginación para tratar de descifrar qué es lo que está sucediendo, pero muy pronto todo calza en su lugar ... ¿Todo?, casi todo, porque hay muchas sorpresas, agradables y de las otras, pero todo calza en la visión magistralmente ejecutada por todos los participantes y equipo técnico.
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