Este año el Beethovenfest se dedica a Rusia, un país que Beethoven nunca visitó, pero que fue importante en su biografia: varias de sus mejores obras fueron fruto de encargos y apoyos de grandes aristócratas rusos, especialmente el Conde Rasumovski y el Príncipe Galitzin, e indirectamente el propio zar Alejandro I, quien -por medio de Galitzin- fue uno de los primeros suscriptores de la edición de la Missa solemnis (1823) y el organizador del estreno de la Missa en San Petersburgo el 7 de abril de 1824; por otra parte, la primera biografía rusa de Beethoven -El último cuarteto de Beethoven (1830)- es anterior a la primera en alemán, por citar sólo dos muestras del gran aprecio del público ruso por el compositor. Como 2006 es además el año del centenario de Shostacovich, la ocasión es doble.
Por eso el programa de este concierto debe ser…
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