Joseph Eybler (1765-1846), un ilustre desconocido, compuso ante todo música eclesiástica, debido al cargo que desempeñaba en la corte austríaca. Fue alumno de Johann Georg Albrechtsberger y de Joseph Haydn, y se hizo muy amigo de Mozart, cuya viuda le encargó en su día terminar el Requiem, pero no llegó a completar el trabajo.
La música de cámara de Eybler está siendo desenterrada recientemente, no sé si justificadamente o no. Sin duda se trata de un compositor que conoce su oficio, pero su vena de inspiración deja bastante que desear. Después de escuchar su trío o su quinteto, no fui capaz de recordar una sola melodía o tema: es que no los hay, propiamente dichos. Escalas o acordes, con un determinado ritmo, forman la base de las obras. Eso sí, magistralmente trabajadas, con sonoridad muy agradable en todo momento, tratamiento…
Comentarios