En enero de 1992 la producción de Turandot de David Hockney, asistido por Ian Falconer, fue acogida con gran éxito en la Lyric Opera de Chicago. Ahora, casi quince años después, esta misma producción ha sido la elegida para abrir la temporada operística 2006-2007. Aunque he leído algunas críticas acerca de lo acertado de esta decisión y la conveniencia o no de haber arriesgado más en la primera ópera de la temporada, apostando bien por una nueva producción o bien por una nueva versión, como la de Luciano Berio de 2002, el revival del Turandot de Hockney demostró su vigencia, atractivo y actualidad.
A juzgar por los aplausos finales quien más gustó fue la esclava ‘Liù’. La soprano americana Patricia Racette conmovió al público desde el primer acto, con su genial aria ‘Signore, ascolta’, hasta el tercero, con sus diálogos con 'Turandot'…
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