Discos

Debut del compositor favorito de Napoleón

Raúl González Arévalo

viernes, 20 de octubre de 2006
Ferdinando Paer: Sofonisba (1805), drama serio para música en dos actos (selección). Libreto de Domenico Rosetti. Jennifer Larmore (Sofonisba), Paul Nilon (Siface), Rebecca Evans (Massinissa), Mirco Palazzi (Scipione), Colin Lee (Lelio), Lucy Crowe (Osmida). Geoffrey Mitchell Choir. Philharmonia Orchestra. Marco Guidarini, director. Patric Schmind, productor y director artístico. Chris Braclik, ingeniero de sonido. Un disco compacto (DDD) de 73 minutos de duración grabado en el Henry Wood Hall de Londres en julio de 2005. Opera Rara ORR 237. Distribuidor en España: Diverdi

Por fin debuta en la discografía, aunque sea en una selección, una ópera de Ferdinando Paer (o Paër, Për o Per, como figura en la documentación de la época). De la mano de Opera Rara -quién si no, autora también de la mayoría de los fragmentos aislados grabados hasta ahora- tenemos finalmente la oportunidad de hacernos una idea de un trabajo lírico del compositor favorito de Napoleón, en cuya corte detentó el cargo de ‘Compositor del Emperador’.

La elección del compositor italiano -nació en Parma- de origen alemán no es banal: Giovanni Pacini en su autobiografía Le mie memorie artistiche (Florencia 1865) mostraba su admiración sin reservas y lo situaba al mismo nivel que Mayr, Cherubini y Generali, el cuarteto de compositores que, a su juicio, constituía el nexo de unión entre la generación anterior (Spontini, Cimarosa) y la suya propia, con Rossini y su profundo impacto en el mundo lírico italiano a la cabeza, además de constituir un puente entre las escuelas italiana y alemana.

Compositor versátil donde los haya, tocó todos los géneros líricos de la época en boga: para Italia compuso Griselda (1798) y Camilla (1799), de carácter semiserio, y la seria Achille (1801); Dresde fue el destino de I fuoriusciti di Firenze (1802), Sargino (1803) y la ópera de rescate –precedente de la de Beethoven– Leonora ossia L’amore coniugale (1804); el traslado a París no le impidió volver a Italia para seguir ofreciendo trabajos de madurez, como la presente Sofonisba (1805) o la posterior L’Agnese (1809). Todas ellas tienen un indudable interés para profundizar en el conocimiento del mundo del melodrama lírico italiano en época napoleónica, y el oyente interesado encontrará fragmentos de casi todas ellas en el primer volumen de la colección A Hundred Years of Italian Opera 1800-1810 (ORCH 101) de Opera Rara.

El propio Jeremy Commons, en el brillante estudio musicológico que acompaña el libreto -describirlo como ‘notas’ sería ofensivo- decía que cualquiera de los títulos señalados previamente habría sido de interés. De hecho, Sofonisba, un drama serio, no es una opción obvia para un compositor recordado fundamentalmente por su particular afinidad con el género semiserio. Sin embargo, son varios los puntos de interés de la partitura.

Para el drama de la hija del general cartaginés Asdrúbal, Paer creó una partitura en la que brilla el equilibrio entre las voces, con frases simétricas. No deja de llamar la atención la original propuesta de haber asignado la parte de la heroína a una mezzosoprano, dejando la parte de la soprano para su amante masculino, al contrario de lo que sería la norma en tantas composiciones del primo Ottocento de Rossini, Bellini y Donizetti. La melodía, típicamente italiana, fluye fácil y amable -precisamente el rasgo que más complacía a Napoleón, la poca dificultad para la escucha-, sostenida por una orquestación que conjuga hábilmente la mayor densidad característica de la escuela alemana con la armonía italiana y francesa, fruto de su experiencia en ámbitos musicales tan diversos a estas alturas. En consecuencia, en no pocas ocasiones la música parece hacer guiños a Mozart o Haydn, con destellos que recuerdan el Clasicismo vienés, sin renunciar a los logros de compositores italianos que habían asimilado la experiencia francesa, como Salieri (de nuevo el Clasicismo…) o Spontini, cuyos trabajos pudo apreciar sin duda en la capital gala. Además hay números especialmente innovadores, como el trío que cierra el primer acto.

Jennifer Larmore es una protagonista estupenda en virtud del dominio de la coloratura di forza (el aria 'Io saprei con alma forte') y de los recursos dramáticos de la escena probablemente más innovadora de la ópera, la de la muerte de la protagonista, ayudando a entender qué pudo ver en el papel Isabella Colbran (la ópera fue repuesta para ella en Nápoles quince años más tarde).

A su lado Rebecca Evans compone un retrato delicado de ‘Massinissa’, aprovechando la oportunidad que le da su aria 'Amo un volto lusinghiero'. Su prestación vocal está llena de matices, y salvo algún extremo agudo tirante acierta con el retrato más amoroso que marcial del guerrero cartaginés.

Paul Nilon, que no tiene una voz especiamente bella, domina la aguda tesitura y la coloratura que requiere el papel de ‘Siface’ sin dificultades aparentes, como es evidente en su aria y el dúo con ‘Sofonisba’. Muy bien los secundarios, destacando en primer lugar el ‘Scipione’ Mirco Palazzi, así como el coro en su breve intervención. Sorprende gratamente la labor de Marco Guidarini, con unos tiempos más que adecuados en cada una de las situaciones dramáticas. A sus órdenes, la Philharmonia Orchestra sirve magníficamente al compositor, con un sonido cálido y empastado que pone de manifiesto la relación con el Clasicismo.

La presentación es tan cuidada como siempre, y al igual que en los tres registros anteriores de la colección 'Essential Opera Rara', el libreto (en italiano e inglés) se ofrece completo, siendo fácilmente distinguibles las partes grabadas. El estudio de Jeremy Commons tiene todo el interés y el rigor que le caracterizan. Por último, el sonido es muy bueno y está bien equilibrado. Hasta que llegue la Mary Stuart de Mercadante, próximo título de la colección, este Paer es una magnífica propuesta y sin duda la más original de la serie.

Este disco ha sido enviado para su recensión por Diverdi

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