No es la primera vez que Salta tiene la oportunidad de escuchar un octeto de violonchelos y mucho menos, un conjunto como el visitante que nace en 1944. El noble sonido de este instrumento, que representa el bajo de la familia del violín -recuerdese que el contrabajo, de sonido aún mas grave no deriva exactamente del violín, sino de la combinación morfológica y sonora del violín y la viola da gamba- se presta para una formación de las que hay bastantes muestras en el mundo, aun cuando no hay muchas de tan extensa vida como exhibe la presentada por el Mozarteum. Está dirigida por un estupendo ejecutante como el maestro Bernaert, y su repertorio es por demás ecléctico en tanto contiene obras cortesanas como las Pavanas y Gallardas de Dowland, atractivas en verdad, pero no por ello sin un dejo de sopor en su audicion que requiere un…
Comentarios