La Orquesta Sinfónica de Detroit es una de las mejores de Estados Unidos y el estoniano Neeme Jarvi, su afamado director titular de muchos años, no suele defraudar a su público. En este concierto, sabiamente titulado William Tell a efectos de mercadotecnia, los administradores de la Detroit Symphony Orchestra pusieron su mejor empeño para ofrecer un programa a la vez sólido y atrayente para distintos sectores. No cabe duda de que Jarvi, un director extrovertido y que siempre demuestra sobre el podio su disfrute de la música, consiguió que el público también disfrutara.
Si hoy las óperas de Rossini son raras en los escenarios, sus oberturas en cambio casan bien con el gusto moderno por lo breve y la de Guillermo Tell es probablemente una de las más interpretadas. Es también una obra que deja ver inmediatamente que estamos ante un gran…
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