Entre la enorme propuesta lírica que ofrece Italia siempre hay alguna que constituye un acontecimiento, y en los últimos seis meses Mariella Devia ha protagonizado dos: su adiós definitivo al papel de ‘Lucia di Lammermoor’ en la Scala, ya comentado Mundoclasico.com [ver crítica], y este debut como ‘Imogene’ en Il pirata de Bellini. Así lo ha entendido el público, no sólo el italiano, con llegadas de particulares desde Sicilia al Piamonte -además de los al menos cinco autobuses que colapsaban el tráfico a la salida del teatro- sino el venido del resto de Europa.
Devia no era la única atracción de la función, el propio título reviste gran magnetismo debido a la enorme dificultad de montarlo, no tanto por las exigencias del papel de la soprano cuanto por las del tenor, que tiene ya tintes míticos. Prueba de ello es, entre otras cosas, las…
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